Carlos Parga – Fisioterapia y Osteopatía

Como ver y guardar las pruebas de imagen, informes, analíticas o prescripción de medicamentos hechas por el SERGAS.

Tener nuestra información medica con nosotros nos permite recibir mejor atención allá donde vallamos. Si nos va a atender alguien ajeno al SERGAS (Servicio Galego de Saude), no podrá acceder informáticamente a nuestra historia clínica.

Podemos acceder a las pruebas de imagen y a los informes médicos que nos emitieran, para poder guardarlos en el ordenador y que los pueda ver quién consideremos oportuno.

Como acceder

Esto se hace desde la plataforma É-Saúde (https://esaude.sergas.es/EPACI_epaciente/). Podemos acceder desde la propia página del SERGAS (https://www.sergas.es).

Para ello, es necesario tener una de estas dos cosas:

  • DNI electrónico (junto con su clave y el lector para poder usarlo).
  • Certificado digital o Chave356 y solicitar acceder al servicio en tu centro de salud (donde esté el medico de familia que tienes asignado)

La mayor parte de la gente que conozco no tienen lo necesario para usar el DNI-electrónico por lo que explicaré como acceder con certificado digital o con Chave365.

Tenemos que ir al centro de salud que nos corresponde, a dónde vayamos al medico de cabecera. En la recepción (donde se pide cita), decir que queremos acceder a É-Saúde.

Nos pedirán que nos identifiquemos con el DNI y nos ayudarán a darnos de alta en Chave365 (sistema para identificarnos ante los distintos organismos de la Xunta y realizar gestiones a través de internet).

Nos pedirá que le digamos: DNI. Nombre completo, dirección, teléfono y correo electrónico.

Nos llegará un Pin al móvil para acceder

Nos llegará un SMS al móvil con un vínculo para que podamos acceder, junto con un pin temporal (que será válido 6 horas). Deberemos acceder con ese pin en ese plazo y nos pedirá que pongamos la contraseña definitiva que queramos (medidas básicas de seguridad).

Usar É-Saúde

Una vez realizado ese paso previo ya podremos utilizar É-Saúde. Podemos llegar desde la página principal del SERGAS o a través de https://esaude.sergas.es/EPACI_sso/epaciente/login.

Usamos nuestro DNI (con letra) y la contraseña que escogimos al darnos de alta.

Nos aparecerá el menú principal de É-Saúde

Podemos ir a «Historia Clínica»

Entrar en «A miña historia clínica SERGAS»

Y desde ahí entrar en:

  • Informes (informes medicos, analíticas, etc.)
  • Pruebas de imagen (radiografías, ecografías, resonancia magnética…)

Medicación

Además desde esa plataforma también podemos acceder a mucha otra información, como la medicación que nos prescribieron. Tanto la que debemos seguir en este momento, como los medicamentos que nos recetaron los últimos meses.

Toda esta información es útil y muy importante en caso de acudir a cualquier clínica sanitaria ajena al SERGAS.

Espero que os haya sido de ayuda esta pequeña guía rápida. en caso de cualquier duda, podéis enviarme un correo electrónico.

Para más información podéis ver este vídeo explicativo:

Nociones básicas de alimentación

¿Qué es un nutriente?

Son las sustancias químicas presentes en los alimentos que el cuerpo utiliza para su funcionamiento. Pero no hay que olvidar que lo que comemos son alimentos, no nutrientes. Conocer los nutrientes nos ayuda a entender porqué comer o combinar algunos alimentos y porqué evitar otros.   Puede parecer muy básico, pero es importante diferenciar entre nutrientes y aditivos alimentarios. Estos últimos no son nutrientes, el cuerpo no los utiliza, directamente intentamos eliminarlos mediante los sistemas de eliminación (principalmente hígado y riñón, pero también piel, mucosas (intestino), pulmón…).   Sobre alimentos y aditivos escribiré más adelante, pero para ir adelantando un poco sobre alimentos y otras cosas que son mas comestibles que alimentos,  Juan Revenga ( nutricionista conocido por su blog «el nutricionistas de la general»)  tiene un artículo muy interesante en «el comidista» sobre los ultraprocesados.

Tipos de nutrientes

Dentro de los nutrientes diferenciamos entre macronutrientes y micronutrientes:

Macronutrientes:

Los necesitamoso en “grandes cantidades” (comparando con los micronutrientes)

  • Glúcidos o hidratos de carbono
  • Prótidos o proteínas
  • Lípidos o grasas/aceites

Micronutrientes:

Necesitamos pequeñas cantidades. No los necesitamos menos ni son menos importantes, los necesitamos mucho, pero en menor cantidad.

  • Vitaminas
  • Minerales y Oligoelemntos
  • Fitonutrientes

A diferencia de los macronutrientes, en micronutrientes tenemos mucha, mucha, mucha variedad y además son más frágiles (químicamente) que los macronutrientes, por lo que los alimentos con el tiempo van perdiendo el contenido de algunos de ellos (no todos son tan frágiles).

Antes no se le prestaba mucha atención porque necesitábamos pocos y comiendo variedad de alimentos frescos (los únicos que había) no era habitual tener problema de carencia (qué no tomáramos lo suficiente). En este sentido es famoso el escorbuto (falta de vitamina C) en los marineros, beri-beri (falta de vitamina a A) en algunas regiones o el bocio (falta de yodo) en regiones del interior.

Con la evolución en la industria alimentaria, aumenta la durabilidad de los alimentos. El contenido de micronutrientes se mantiene mejor, pero es inevitable que se vayan perdiendo. La oxidación (una de las principales causas de deterioro de micronutrientes) pueden ser ralentizada pero no detenida.  

Este artículo es introductorio para poner en contexto los próximos artículos entrando un poco más en detalle de cada uno de estos nutrientes. Iremos desarrollando los distintos grupos de nutrientes:

  • Glúcidos
  • Lípidos
  • Prótidos
  • Fibra, probioticos y previoticos
  • Micronutrientes: densidad de nutrientes.
  • Vitaminas
  • Fitonutrientes
  • Minerales

Y cómo agrupar los diferentes alimentos.

Sobre la Salud

Concepto de salud

Según la ONS,la Salud no es la ausencia de enfermedad, si no un estado de completo bienestar. (http://www.who.int/suggestions/faq/es/).
«La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades»

Lo que habría que definir ahora es «bienestar», pues es un término un poco ambiguo.
La RAE en su tercera definición habla de: «Estado de la persona en el que se le hace sensible el buen funcionamiento de su actividad somática y psíquica.»
Yo personalmente, entiendo ese bienestar más como vitalidad que como placer (que te pueda aportar temporalmente una sesión de jacuzzi por ejemplo).

El clásico “wellness” que ofrecen en un spa o de un masaje relajante aportan un placer momentáneo, pero tienen una repercusión limitada en el auténtico bienestar que yo entiendo en el término salud, aunque pueda ayudar en la parte de bienestar mental en algunas situaciones como el estrés.

Grado de salud

Consideramos entonces que la salud no es un absoluta de todo o nada y nuestro estado actual de salud está en un punto entre “salud plena” y mínima Salud (muerte es una situación irreversible, así que no la incluyo en las opciones).
Nuestro objetivo es hacer lo posible por dirigirnos hacia la “salud plena”.
Para saber cómo actuar,  hay que diferenciar si hay una enfermedad/patología o no.

En caso de haber patología debemos recurrir a un profesional sanitario, empezando por el médico de cabecera, para diagnosticar y tratar la enfermedad.

Sin embargo podemos no tener ninguna enfermedad y sin embargo estar lejos de la salud plena (o no tan lejos, pero querer acercarnos más). Por ejemplo: tenemos dolores, molestias, malestares o incomodidades pero al acudir al médico nos dice que “todo está bien”.

Ese “todo está bien”, yo lo interpreto como: «no hay patología-enfermedad». Lo que tenemos delante es lo que en osteopatía llamamos disfunción. El cuerpo empezó a funcionar mal, pero no tanto como para afectar anatómica o bioquímicamente lo suficiente como para considerarlo patológico.
A nivel médico a menudo se le denomina como Síndrome (conjunto de signos asociados a un proceso común).

Podría ser:

  • Tensión muscular
  • Mal apoyo del pie que sobrecargue los músculos de la pantorrilla
  • Rigidez lumbar que disminuya nuestra capacidad de amortiguación y las rodillas se sobrecarguen con más facilidad
  • Tensión en el cuello o la cabeza echada hacia delante que estreche la zona de paso del nervio hacia el brazo y nos produzca hormigueos en las manos.
  • Tensión en la musculatura cervical que comprima un poco las arterias vertebrales que llevan sangre a la parte posterior de la cabeza y nos haga más propensos a migrañas, dolores de cabeza, mareos o vértigos.

En general se consideran como incomodidades o dolores leves (o no tan leves) y no como enfermedades, por lo que el médico no siempre considera necesario tratarlo, o al no encontrar una casual anatómica concreta tan sólo pauta fármacos para calmar el síntoma (por ejemplo analgésicos para el dolor o antiácidos para la acidez estomacal).

Podemos también estar en situación de no dolor ni molestia, pero querer aumentar la sensación de bienestar (vitalidad), o prevenir la aparición de enfermedades.

Responsables de nuestra salud

Cada uno es el responsable final de su propia Salud, no puedes delegar en otros esa responsabilidad, tan solo pedir ayuda o asesoramiento.
Escuché hace no mucho una frase con la que estoy muy de acuerdo: “La Salud no se compra, se gana”

Depende de nosotros el adoptar o no adoptar pautas que fomenten ese bienestar (no placer). Cómo es algo que debemos realizar a lo largo de toda nuestra vida, esas pautas se deben traducir en hábitos saludables.

Generalmente esos hábitos se suelen dividir en:

  • Hábitos de actividad física
  • Hábitos alimentarios
  • Cuidados de salud mental/emocional

Ejercicio

Estamos evolucionamos para movernos, en el momento que nos dejamos de mover el cuerpo empieza a resentirse:

Pérdida de masa muscular y fuerza, pérdida de densidad ósea, mayor tendencia a depresión (documentar y añadir ejemplos)

El numero de horas sentado se relaciona con la pérdida de esperanza de vida, independientemente de que luego hicieras mucho ejercicio: estar sentado es perjudicial (All-Cause Mortality Attributable to Sitting Time. Rezende, Leandro Fórnias Machado et al. American Journal of Preventive Medicine , Volume 51 , Issue 2 , 253 – 263)

Alimentación

La alimentación es la base de nuestra química, la materia prima para el funcionamiento de nuestro cuerpo. Que no se manifiesten los síntomas de una carencia, no significa que estemos bien de reservas de ese micronutrientes (los síntomas por ausencias de macronutrientes tan sólo se dan en casos graves de desnutrición).

Carencias en vitamina D (http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1889-836X2014000500002) y magnesio son las más habituales.

Un alimento tiene cientos o miles de sustancias diferentes (referenciar), de las cuales tenemos identificadas un porcentaje bajo y conocemos los efectos en el organismo de un porcentaje aún menor (documentar). Las sustancias más importantes sí que son conocidas y se pueden suplementar, pero personalmente no creo que la suplementación pueda sustituir una alimentación vegetal variada y de calidad.

La relación entre la alimentación y la salud, aunque tan solo sea en relación a disminuir la morbilidad (casos de enfermedad), se puede valorar con estudios epidemiológicos en grupos grandes (muy grandes) de población. Son llevados a cabo por estados para poder hacer recomendaciones (buscar los ejemplos que encontré de china y algún otro de más cerca)

Según esos estudios, (poner nivel de certeza que dan los estudios) de que un mayor consumo de vegetales mejora la salud.

Mientras que un mayor consumo de carne aumenta el riesgo de
Uno de los orígenes posibles de la palabra vegetariano  de vegetus (vigoroso, fuerte).

Relación Consumo de carne roja y cancer colorectal y otros (fuente OMS http://www.who.int/features/qa/cancer-red-meat/es/)

 Salud mental

La salud mental es otro aspecto importante y muchas veces olvidado.

Podemos hablar de:

  • Enfermedades mentales que requieren tratamiento medico: su tratamiento le corresponde a la psiquiatría.
  • Problemas psicológicos y desórdenes mentales: su tratamiento corresponde a un psicólogo.

Sin embargo, fuera de patología (tanto psicológica como psiquiátrica) nos corresponde a nosotros tomar medidas de autocuidado como pueden ser:

  • Un correcto descanso nocturno.
  • Pequeños descansos para no sobrecargar la mente mientras trabajas.
  • Meditar diariamente. Hay un articulo, que si bien no es un artículo científico, me parece que está bien desarrollado (aquí).
  • Dedica tiempo a ti mismo y a hacer actividades que te revitalicen.
  • Estar vigilantes ante situaciones de estrés, angustia, frustración, depresión, etc. y saber pedir ayuda a tiempo. Un psicólogo puede darte herramientas para afrontar mucho mejor esas situaciones.